Aulas con trayectoria: La iniciativa donde Kinesiología UC traspasó la barrera intergeneracional del aprendizaje

12 de Enero 2026

Estudiantes de pregrado y personas mayores de la comunidad compartieron salas de clases para desarrollar un proyecto colaborativo.

A inicios del 2025 a través de uno de los cursos de su malla curricular llamado Aprendizaje + Servicio (A+S), el Departamento de Kinesiología de la Escuela de Ciencias de la Salud UC se propuso abrir las puertas de sus salas de clases a personas mayores de la comunidad, bajo la iniciativa Aulas con Trayectoria impulsada por el Programa Adulto Mayor UC, donde participan académicos de la Facultad de Medicina UC, junto a Escuelas. 

Desde 2016 el A+S en la carrera ha tenido como foco de evaluar y educar a personas mayores, y a lo largo de los años se fue transformando en actividades que permitieran involucrarlas de manera más activa, incentivando un trabajo intergeneracional. 

“Así llegó esta idea de abrir las salas de clases, que vinieran personas mayores a las clases con estudiantes y que en base a lo aprendido pudieran desarrollar un proyecto en conjunto”, explica Fernanda Calvo, docente del Departamento de Kinesiología UC. Agregando que, junto a la Escuela de Trabajo Ocupacional UC, fueron los primeros precursores de la idea. 

¿Cómo se llevó a cabo el trabajo? 

El programa piloto de Aulas con Trayectoria fue incluido dentro de la unidad “Crecer y Envejecer a lo largo del ciclo vital”, de la asignatura Ciclo vital, que parte con el desarrollo del niño, y termina con el proceso de envejecimiento.   

En la mitad de la asignatura se realizó el A+S con la metodología de traer a personas mayores a las salas de clases, para terminar realizando un proyecto en conjunto. La iniciativa contó con la participación de 100 estudiantes de Kinesiología UC y 48 personas mayores. 

Durante seis semanas los participantes pudieron analizar cómo diferentes factores y actividades promueven el desarrollo de sistemas corporales, y cómo se mantienen en la tercera edad.  

Una de las dificultades previstas por el equipo y los participantes de la iniciativa fue la diferencia etaria, que podría generar complicaciones en el trabajo a desarrollar: “Por lo mismo diseñamos la metodología para que cada persona pueda aportar desde sus saberes, creo que eso fue clave para que tenga sentido que estén todos juntos estudiando”.  

El trabajo realizado culminó con la elaboración de una actividad para la comunidad del campus San Joaquín, desarrollada en grupos intergeneracionales. El objetivo de esta fue potenciar ciertas habilidades como la fuerza, agilidad, capacidad cardiovascular y cognitivas.  

Beneficios a largo plazo 

Este tipo de iniciativas de trabajo intergeneracional no solo aporta en el aprendizaje de los estudiantes del programa, sino que su impacto también se mide de manera más profunda: “Permite aprender entre pares, construir relaciones que derriban prejuicios y estereotipos, disminuyendo la discriminación por edad, tanto hacia personas mayores como hacia los jóvenes y permiten valorar los aportes de todos y todas”, enfatiza la académica. 

Paralelamente, se crea un espacio donde se valora el aporte de todos quienes participan, teniendo un muy buen recibimiento de los estudiantes de pregrado y de sus contrapartes. 

“Ha sido una experiencia nueva, muy bonita, que demuestra que nos podemos relacionar entre adultos mayores y jóvenes. Nos ha dado mucha satisfacción porque nos ha demostrado nosotros podemos seguir siendo personas activas, mientras tengamos la mente activa”, relata Nelly Aguayo, parte del programa Aulas con Trayectoria.